Independiente

2019

Grito es una de las bandas más relevantes en el hardcore nacional, siendo un referente para más de dos generaciones, una banda que se mantiene a pesar de los años, generando una tradición sobre un género que en principio fue mirado con desdén por metaleros y punkeros de la ciudad, pero que gracias a sus esfuerzos, la agremiación del género y el trabajo colaborativo, ha generado un discurso bien interesante que va más allá del circuito convencional de la música, el cual suele clasificar nuestras creaciones entre underground o mainstream, una suerte de estrato social musical, que en nuestras dinámicas sonoras, realmente no funciona.

Yendo al tema puntual de esta reseña, Grito presenta su nueva placa discográfica, cargada de madurez sonora, de un mensaje positivo frente a una Colombia/Mundo que pareciera no tener rumbo, buscando generar posibilidades al interior de sus oyentes, no por fuera de ellos, tratando de conectar con esa incertidumbre que sentimos los jóvenes en transición a una adultez heredada, llena de dejos, manías y ecos de la violencia. Vale resaltar que el sonido del disco es muy particular, un nivel dinámico que solo suelo encontrar en materiales de otros lugares del mundo, especialmente Norteamérica, este detalle se le agradece a Sebastían Rios de 406 estudios y Daniel Flores en la mezcla y masterización. El disco fue publicado en plataformas digitales y en Cd, para melómanos como yo que aún disfrutamos de tener copias físicas.

En Grito no encontramos protagonismo, ni solos, ni virtuosismo inútil, tenemos una banda que suena acoplada, fuerte, madura, una montaña de decibeles en la cara, una serie de los mejores riffs que vas a encontrar en todas las mejores bandas de hardcore, metal y punk, una suerte de biblioteca de libre escucha, ilustrada por letras contundentes, sin metáforas, en la cara, y con una profundidad que alcanza a chicos y grandes. Una banda que suena mejor en vivo que en los discos y que genera una empatía con su público sin necesidad de trucos y pirotecnia, tan acostumbrada en nuestra ciudad.

Es importante que proyectos como esta banda mantengan la tradición en alto, pues no siempre innovar es la solución ante un mundo que está en ruinas y lleno de basura sonora, gracias Grito por esta coherencia política, ética y sonora.

José Gallardo A.


1 comentario

Manzano · 28 enero, 2020 a las 10:24 am

Muchas gracias por tomarte el tiempo de escribir esto tan brutal! Son estas cosas las que en realidad mantienen la energía intacta.

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