Sello: Warp Records

2019

Difícil establecer que fue primero en cuestión de música electrónica y jazz, el viejo dilema del huevo y la gallina, muchos creerían que primero fueron las notas, las improvisaciones, la técnica, pero ¿por qué no pensar que surgieron a la par? cada acción tiene su reacción, causa y efecto como diría el arquitecto de Matrix, la causalidad como motivo conductor, ese puede ser la excusa principal para justificar el trabajo de Flying Lotus, esto sólo si la música necesitara una justificación, lo cual no es cierto.

Infinitum son una serie de piezas tocadas y grabadas en sesión, donde Steven Ellison junto a sus compañeros (Thundercat entre otros) comparten la alegría de la improvisación sobre canciones que el mismo Ellison ya había inmortalizado a través de beats, samples, glitches, ruidos y otros elementos sonoro/musicales; el ejercicio de tratar de transducir (pasar de un medio a otro, en este caso del electrónico al acústico, para luego volver electrónico a través de la grabación) ya lo hemos escuchado antes en el catálogo de artistas de Warp, un ejemplo es Acoustica de Aphex Twin, publicado por Cantaolupe Records e interpretado por Alarm Will Sound.

La progresión de este disco es pensada milimetricamente, , se comienza con MmmmHmmm una pieza donde el difícil comienzo melódico (tanto para el cantante como para el escucha) debido a lo lejano de los intervalos en la construcción del motivo, es decir la disonancia melódica, es sopesado por la tranquilidad armónica que dan los teclados y bajo, para luego ser bellamente conducidos por batería y violín. Luego el motivo es desarrollado por el bajo en una serie de secuencias inspiradas en él y que terminar en acordes por cuartas consecutivas, un terreno modal expandido muy cercano al jazz de los 90´pero que también podemos reconocer en los primeros trabajos del francés Claude Debussy (el tiempo en música no es lineal, solo para los historiadores y malos musicólogos) y Maurice Ravel, quien seguramente pasaron por los oídos de Flying Lotus.

Golden Axe es una pieza más cercana a las experimentaciones que ha elaborado Ellison con escalas y materiales de origen Hindú, carnático u oriental, subdivisiones de la cuerda mayores a 12 semitonos, difíciles de interpretar en instrumentos de temperamento cerrado, pero que por fortuna son accesibles a instrumentos de cuerda frotada (con que comienza el tema) o el bajo fretless, y obviamente cualquier instrumento electrónico. Este tipo de acercamientos los hizo también su tío abuelo John Coltrane en varios de sus trabajos antes de morir, pero sobre todo su tía abuela Alice Coltrane. También encontramos acercamientos de este tipo en la obra de músico alemán Karlheinz Stockhausen, ambos procesos pueden ser entendidos en la misma dirección simbólica: música sin fronteras geográficas y más inspiradas en motores universales de creación.

Tea leaf dancers es un track más cercano a la música de baile, con cierto tono r&b en su estructura, incluso es el único tema del disco con una letra, un éxito inmediato con varios niveles de intensidad tanto dinámica como emotiva, labor muy difícil de lograr a la hora de seleccionar o escoger cual es la mejor toma, el indicador emotivo siempre será algo que no podremos copiar en una producción, y que en este caso particular logra que el tema se inmortalice.

Para cerrar Drips pone toda la tensión del disco en el final, su solo comienzo (que parece una coda) ya nos indica que esto va estar muy bueno, el violín y bajo nos invitan a través de un despliegue de virtuosismo a disfrutar de lo que viene, subiendo la tensión sobre un pequeño motivo de 5 notas, y que estalla en un beat imponente y fuerte, con sintes muy típicos de Lotus, cargados de ese ataque fuerte, casi como un clavicembalo del XXI.

En definitiva Flying Lotus a demostrado otra vez porque es uno de los iconos sonoros más importantes de los últimos tiempos, juntos Aphex Twin, Oneotrhix Point Never, Hildur Guðnadóttir y otros grandes músicos que no tienen límites formales a la hora de trabajar con nuevos materiales, tímbres, estrategias de creación, esta es la verdadera vanguardia de nuestros días, una que no tiene nada que ver con los conservatorios ni institutos.


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